Las lesiones pigmentadas benignas son de dos tipos: endógenas y exógenas. En las endógenas entran las manchas, nevus o lunares y aquellas que ya tenemos al nacer. En las segundas, es decir exógenas, entran los tatuajes: profesionales, artísticos, traumáticos (impregnación de asfalto debajo de la piel) y cosméticos (delineados). Estas lesiones se tratan con combinación de dos o tres sistemas de Láser, habitualmente utilizamos Láser CO2 con Neodimiun YAG.
Se aplican de cuatro a ocho sesiones cada 21 días de acuerdo al tipo de piel y localización. Al aplicar el láser quemamos la piel para retirar el pigmento depositado natural o artificialmente, y éste será eliminado por vía linfática y dérmica; hay que aclarar a los pacientes que no siempre se pueden remover en forma exitosa, debido a que a veces se encuentran depositados en un nivel más profundo que el habitual.
La utilización del láser para la eliminación de tatuajes es relativamente reciente y tiene unos resultados bastante espectaculares. Puede aplicarse en tatuajes de distintos colores, algo que no se conseguía con los otros métodos. Es una alternativa terapéutica satisfactoria para el manejo de estas lesiones.
|